martes, 20 de febrero de 2024

VINILOS Y CEDÉS

    Hace tiempo que le vengo dando vueltas al tema que muchos llevan a discusión acerca de la calidad sonora entre los vinilos, o sea los discos elepés de toda la vida, y los cedés musicales con información digital, obviamente.

    Y es que aunque para gustos colores, e incluso teniendo en cuenta la percepción sonora personal de cada uno, me sorprende a veces (las que más) esa gente que defiende a capa y espada la mayor calidad sonora del vinilo frente a la 'fría' sonoridad del cedé. Y eso que respeto su posición, faltaría más.

    A ver, me explico; exceptuando las pocas personas que tienen acceso a un equipo de Hi-End. Es decir, a un pedazo de equipo de altísima fidelidad, cuyo coste excede a la mayor parte de los mortales de a pie. Equipos que bien pueden superar los 50.000 € (no es broma, os lo aseguro) La inmensa mayoría de los 'verdaderos' aficionados a la música disponemos de aparatos de suficiente calidad, con precios comprendidos entre los aproximadamente 500 € y los 5.000 € que ya está bien. 

    Con lo que por supuesto no se pueden comparar las calidades ofrecidas por semejantes equipos de Hi-End, como digo. Por eso, la diferencia entre la calidad de un vinilo y la de un cedé (grabación original por supuesto) no tiene lugar a dudas de que el cedé ofrece mucha mayor calidad. Otra cuestión, repito, es la apreciación personal en cuanto a dicha diferencia de calidad. Hay personas que tienen desarrollado/educado mucho mejor el oído que otras; no cabe duda. Pero por norma general, siempre se escuchará mucho mejor un cedé que un vinilo, por muy buena que sea la grabación de este último.

    Sin embargo, cuando el aparato reproductor, véase un pedazo de tocadiscos con una pedazo de aguja, pasado a través de uno de esos 'pedazo' de amplificadores a válvulas, es de altísima calidad...pues no digo yo que la calidad se incline a favor del vinilo (personalmente no he tenido la experiencia de comprobarlo) lo cual sería cuestión de estudio técnico, con mediciones  exhaustivas y todo. Pero no tendremos que llegar a ese punto (ni hablar) La mayoría de los melómanos de nivel normal, no lo necesitamos.

    Pese a, repito una vez más, esas personas que poseen esa capacidad de evaluar ciertos matices de calidad sonora. En mi caso no llego a tanto. Y he aquí el motivo principal de este post: expresar mi opinión acerca de la calidad sonora entre vinilos y cedés; porque yo siempre he disfrutado de la 'magia' del sonido de los vinilos a nivel normal, con un tocadiscos Yamaha PF-20 (sinceramente bastante bueno) para el que quiera comprobar su calidad técnica; y por supuesto he podido y continúo pudiendo disfrutar muchas de las veces del fantástico y excelente sonido de las grabaciones originales de los cedés musicales.

    Y vamos...que la calidad que ofrece un buen cedé no la encontraremos nunca en un vinilo. Al margen de pequeños aspectos y/o detalles técnicos. Al menos yo, que tengo los oídos, gracias a Dios, suficientemente educados como para poder distinguir diferentes frecuencias y otros valores sonoros, me quedo con el sonido del cedé como mayor calidad sonora, muy por encima de la calidad que ofrece un vinilo (aunque sea nuevo) Pues como sabréis, los vinilos se van desgastando con el uso, por muy cuidadoso que se sea (como lo he procurado ser yo con mi colección de vinilos durante unos cuantos años) y ello contribuye desgraciadamente a una pérdida en su calidad sonora.

    Por eso me parece sorprendente que haya gente que ande diciendo por ahí que los vinilos se escuchan mejor que los cedés. Pues aun cuando pudiera ser un tema subjetivo, hay que tener en cuenta que objetivamente, sin necesidad de un análisis a fondo, la cosa es que el cedé tiene mucha más calidad que un vinilo en las mismas condiciones (si se puede entender así) o sea disponiendo de equipos hi-fi de similares características o equivalentes precios de aparatos reproductores.  

    Por tanto y para finalizar esta escueta exposición, no hay que romperse la cabeza en este tema. Que cada uno decida su postura en función de sus gustos y punto. No hace falta discutir mucho más. Aparte de que de una u otra manera todos (la inmensa mayoría, claro) escuchamos música a través de dispositivos digitales, ¿no?  Y el futuro nos deparará aun mejores reproductores musicales.

    Nos vemos la semana que viene en el próximo post. Saludos. 

jueves, 15 de febrero de 2024

Republic (1993) de NEW ORDER

     El efecto New Order volvía de nuevo. Había calado hondo en mí hacía unos años (estaba yo en plena efervescencia y muy pendiente de cualquier nuevo disco publicado por el grupo de Manchester) y por tanto era recibido con un entusiasmo casi exacerbado por mi parte. Fue entonces cuando en mayo de 1993 New Order publicaron este fantástico álbum; el sexto de su carrera discográfica. Así iba creciendo mi afición a este grandioso, todavía, grupo de música pop-electrónica. De hecho, New Order son sin lugar a dudas uno de mis grupos favoritos.

    Total, que este nuevo disco titulado 'Republic' (1993) me encantó obviamente ya desde la primera escucha. Ni que decir tiene que fui haciéndome con casi todos los maxi-singles posibles que fueron saliendo al mercado. Como nota curiosa, esta vez los compré todos en formato CD-Single. Una pasada, vamos. Y vaya si los disfruté durante largo tiempo. Ahora, reconozco que llevo varios años sin escucharlos; son remezclas muy buenas la mayoría, aunque las hay algo monótonas, la verdad. Supongo que eran modas de la época, lógicamente nada reprochable a la banda.

    Acerca del estilo del disco, decir que es una especie de extensión del anterior y homérico 'Technique' (1989) solo que, quizás con algo más de dureza en el empleo de las partes electrónicas, y puede que demasiada programación. Es decir, que esos bellos temas acústicos de discos anteriores, apenas se dejan ver en este nuevo trabajo 'Republic' (1993) por no decir que no existen. Tan solo el single 'Regret' es la única canción que mantiene ese estilo tan característico del grupo. El resto de temas desarrollan estructuras sonoras con mayor (que es el caso) o menor empleo de elementos electrónicos. A veces no por incluir demasiados sonidos sintéticos la calidad de las canciones está asegurada (en mi apreciación personal, valga la puntualización) Es decir, no son los sintetizadores los que marcan la diferencia a la hora de que una canción me guste más o me guste menos. Sin embargo en este álbum de New Order todavía logran convencerme ampliamente gracias a su 'magia' como compositores y músicos. 

    De cualquier modo, en 'Republic' (1993) el conjunto total de las canciones que conforman el disco, son de excelente factura. Al menos eso es lo que opino. Es un trabajo musical formidable y se disfruta sin pausa. La calidad y si se me apura, la elegancia, están aseguradas durante toda la duración del álbum, que es de poco más de 47 minutos; puede que algo corto teniendo en cuenta los tiempos que corrían. Pero como se suele decir: menos es más...

    Bernard Sumner, el cantante y digamos líder de la formación, se encargó en esta ocasión, de aparte de las guitarras, de los sintetizadores y también de la programación. Imaginamos que, al estar sumido por esas fechas en el proyecto musical Electronic, junto al ex-The Smiths Johnny Marr, Bernard Sumner estaba inspirado en el tema de los teclados y sus programaciones. Curiosamente otro de los componentes de New Order, el batería Stephen Morris, quien a su vez, junto a su esposa (Gillian Gilbert, también miembro de New Order) trabajaban por aquel entonces en el proyecto The Other Two, hizo lo propio tocando los sintetizadores y encargándose de la programación. Ya que, programación hay abundante en la inmensa mayoría de los temas.

    Tras estas líneas, pasaré a enumerar las canciones que, como siempre hago, más me gustan...más me llenan. Esas que destaco por su grandeza y por las sensaciones que me provocan. Benditas sensaciones.

    A veces suelo hacer estos listados por orden de preferencia. A veces se me pasa, y no lo suelo llevar a cabo. Da igual. Estas son las que más me gustan:

    'Liar'  Con el tiempo (y no fue necesario demasiado) se ha convertido para mí, en una de las más emocionantes/emotivas. Posee una armonía encantadora, donde los sonidos son parte fundamental para convertirla en una verdadera gozada para los sentidos. Me cuesta trabajo expresar lo que me hace sentir realmente, pero os aseguro que es una delicia total. Su estructura musical difiere ligeramente a lo que nos tiene acostumbrados el grupo, pero ahí radica también la grandeza de la genialidad artística de New Order: en lograr componer temas tan sorprendentes, como es el caso de 'Liar'  Como digo; una joya en toda regla. Añadir también que es una canción que me recuerda mucho al estilo de Electronic. Mucho de ello debido básicamente al empleo de esos encantadores riffs de piano, y a los teclados de fondo (con sus acordes deliciosos) y también a los coros femeninos que acompañan la práctica totalidad de la canción. Unos coros, de los que siempre digo, son parte fundamental del resultado final para que una canción sea considerada maravillosa.

     'World (The price of love)' es sin duda una de las mejores canciones, y además de las que más escuché. Es una canción llena de una energía especial. Tiene una melodía preciosa, que con su ritmo embriagador me hace sentir sensaciones bastante intensas, la verdad. No sabría decir cuántas veces la habré escuchado...pero vamos...muchísimas. Y es que el ritmo, acuñado por esa conjunción de exquisita programación rítmica y esa grandiosa línea del bajo (impresionante donde las haya) es lo que más me atrae de la canción. Aunque los riffs de sintetizador, que van marcando parte del ritmo y generan una buena armonía, junto a las voces, son alucinantes a no más poder. Al inicio de la canción, esas notas del bajo, me derriten sin remisión. Luego, al poco, van entrando esos coros y bueno...es la pera... El estribillo es alucinante total. Me encantan todos y cada uno de los sonidos empleados en este magnífico tema de New Order. Mentiría si no dijera que ofrece ese estilo tan Electronic; tan apasionante y que tantísimo me gusta. Como digo, uno de los mejores temas de toda su discografía. Las versiones maxi, son de sudar sin parar.

     'Young offender' es otra de mis preferidas (por motivos obvios) ya que destila una impresionante y arrolladora energía. Se trata de un tema de carácter muy electrónico, con diversidad de capas de sintetizadores, riffs, una base rítmica casi explosiva y una poderosa línea del bajo, como no podía ser de otra manera. Como digo, una canción totalmente a mi medida. Brutalmente preciosa y con una estructura bien definida. Me hace sentir muchas y buenas emociones. El arranque con ese portentoso bajo, es de una emoción inconmensurable. El incesante riff de piano tampoco se queda corto.  New Order en estado puro... Auténtico demarraje tecno-electrónico; eso es lo que opino. Una canción atómica. Pena de no haber un buen maxi-single...Sería la leche.

    'Ruined in a day' se presenta como una típica canción pop, de corte más bien tirando a lento. Instrumentalmente me parece encantadora. En ella se escuchan varias capas de sonidos y sutiles teclados de fondo con sus acordes; la mayor parte generados por sintetizadores. La línea del bajo, como suele ser habitual en New Order, es una verdadera gozada para los sentidos. Atentos pues a ella. También destacaría la preciosa armonía general durante todo el desarrollo del tema. Otra cosa que me gusta mucho son las voces; de una suavidad exquisita. Luego están los arreglos; tanto de piano, como del resto de teclados. Para mi gusto, absolutamente encantadores. En resumidas cuentas una canción tremendamente emocionante, que por supuesto me retrotrae a aquellos días de principios de la década de los años 90  Días por cierto, cargados de momentos inolvidables y bien excitantes también.

    'Regret'  Es todo un ejemplo del esquema pop más típico que New Order saben componer e interpretar. Aparentemente es una sencilla canción a base de riffs de guitarra eléctrica, con una sección de batería genuina, apoyada por una siempre exquisita línea del bajo y unos teclados muy armoniosos (preciosos acordes)  El sonido general es de gran calidad, y me resulta, como digo, muy muy pop. Normal que hubiera sido todo un pedazo de single de presentación del álbum. Me quedo con toda esa arrolladora melodía que destila casi sin pausa. Se dice de 'Regret' que es pop en estado puro... No sé si será del todo cierto, pero lo que si es verdad es que es típica marca de la casa de mis queridos New Order. Como dato curioso, esta canción fue producida y coescrita por el reputado productor estadounidense Stephen Hague; todo un profesional del gremio musical y con una larga trayectoria.

    'Spooky' fue una canción de corte muy electrónico que me enganchó bastante, y de la que me compré sus CDMX o sea; sus maxi-singles en edición CD  Una pasada, vamos. Y es que si por algo se han caracterizado desde siempre New Order, ha sido por editar unos maxi-singles realmente admirables y de una calidad impresionante. Su colección de maxis reúne un montón de joyas musicales. En este caso, el tema 'Spooky' llevaba todas las papeletas para hacer unas remezclas dignas de mención, y sobre todo de disfrutar a tope escuchándolas y por supuesto bailándolas. En cuanto a 'Spooky' versión elepé se refiere, lo que más me gusta de ella es la armonía general, arropada con esa enorme variedad de sonidos. La abundancia de pistas musicales (número de instrumentos y efectos por separado que conforman cada tema) llega a ser algo ligeramente apabullante, pero lo agradezco. Me encanta ir desgranando cada sonido por separado (Ya escribiré sobre ello en un post especialmente dedicado a ello, que tengo ganas de hacéroslo saber)  El ritmo es casi casi frenético, y también está la melodía vocal; muy chula por cierto. El estribillo me resulta pegadizo.

    'Everyone, everywhere'  Una bonita y suave canción que entremezcla un tema pop al uso (guitarras) con unas pistas electrónicas de suma belleza. Es de destacar la programación rítmica; con ese maravilloso sonido constante. Los riffs de guitarra están que se salen. Y por supuesto, la línea melódica que va ejerciendo suavemente la guitarra eléctrica me encanta sobremanera. Los sintetizadores aunque no se aprecien demasiado, están ahí dando la nota; nunca mejor dicho. Y es que se pueden apreciar claramente algunos riffs de sintetizador que ensalzan buena parte de esta estupenda canción. Un tema precioso.

    'Times change' es otra de las joyas que se encuentran en este fabuloso 'Republic' (1993) de New Order. Un disco, repito, de gran calidad en todos los sentidos. Este tema, vuelve a recordarme bastante a las composiciones realizadas por el dúo Electronic. Destaca el bucólico sonido del oboe. Pero son las diversas pistas de los sintetizadores con sus cuidados sonidos lo que más me llama la atención; así como ese precioso esquema musical que vertebra toda la canción. Posee además suficientes elementos armónicos como para emocionarme en cada escucha. Tiene una programación de batería y percusiones, a la que hay que añadir una línea del bajo muy potente, verdaderamente atrayente. Es una pasada de canción. Atención, repito, a la dulce y melódica pista del oboe como protagonista. Todo un lujo para los oídos.

    Cierro esta lista de canciones con 'Chemical' que también me gusta un montón, pues derrocha energía y contiene altas dosis de electrónica. O sea, sintetizadores por todas partes. Aunque no faltan ciertos toques de guitarra bajo ese frenético ritmo cargado de programaciones sin fin. Un espléndido tema, por supuesto.

    De este álbum, se extrajeron cuatro singles; a saber y por orden: 'Regret', 'Ruined in a day', 'World (The price of love)' y 'Spooky'  Todos ellos publicados durante 1993

    Me despido no sin antes recomendaros encarecidamente escuchar y disfrutar este maravilloso disco 'Republic' (1993) de New Order. No tiene desperdicio alguno. Me lo agradeceréis; seguro. Hasta el próximo post.

jueves, 8 de febrero de 2024

A momentary lapse of reason (1987) de PINK FLOYD

     Esta absoluta obra maestra de los británicos, y míticos ya, Pink Floyd fue su decimotercer álbum de estudio. Corría el año 1987 y en un entorno musical internacional repleto de cientos de nuevos artistas haciéndose un hueco en el mercado discográfico, y también de otros artistas ya consagrados, como es el caso, este disco de Pink Floyd de título 'A momentary lapse of reason' (1987) logró el tercer puesto en las listas de discos, tanto británica como estadounidense, más vendidos de aquel año. Llegando también al puesto número 2  en las listas Noruega y Suiza respectivamente.

    En cuanto a mí se refiere... Pink Floyd no entraban por aquel entonces año 1987 en mis objetivos musicales ni por asomo. Como he comentado en anteriores post, mis energías se concentraban en adquirir discos, sobre todo, de música tecno-pop, electrónica y pop en general. Por lo que descartaba totalmente meterme a descubrir otros estilos, más alejados de músicas donde el protagonismo residía en elementos electrónicos puros y duros. Tampoco me supuso ningún trauma ni nada parecido. Desde hace unos años, y gracias a la madurez musical desarrollada, me voy dedicando a ir descubriendo y ampliando poco a poco otros estilos de canciones y temas musicales. Así que aprovecho para disfrutar parte de mi tiempo escuchando antiguos discos.

    De Pink Floyd, tan solo conocía el disco 'The Wall' (1979) el cual solíamos escuchar mi amigo Gonzalo y yo. Cuya canción 'Another brick in the world' sí puedo decir que me atraía casi poderosamente, aunque eso sí, pocas canciones más me gustaban del disco en cuestión. Obviamente tuvieron que transcurrir varios años para poder comprender y apreciar toda la calidad artística de esta gloriosa banda británica de rock-sinfónico, o más bien de un estilo rock con tintes electrónicos, cercanos a un rock-pop siempre tremendamente moderno e innovador; y alabar así la magnificencia de este impresionante disco 'A momentary lapse of reason' (1987) que hoy toca comentar.

    Los principales componentes de Pink Floyd en la grabación de este álbum, solo fueron David Gilmour, encargado de la voz, las guitarras, los teclados y los secuenciadores; y Nick Mason, encargado de la batería, la percusión, la caja de ritmos y los efectos de sonido. Solo ambos, aparecieron en los créditos como miembros oficiales del grupo; lo cual ocurrió únicamente en este disco. Si bien es cierto que intervinieron otros músicos destacados, como por ejemplo: Richard Wright a los teclados; Bob Ezrin a los teclados, la percusión y los secuenciadores; Tony Levin al bajo y al chapman stick (otra clase de bajo); Tom Scott a los saxofones; Patrick Leonard a los sintetizadores; Bill Payne al órgano Hammond, y Michael Landau a la guitarra. Con este plantel de grandes músicos, se logró grabar este admirable trabajo musical de Pink Floyd, de tremenda calidad en todos los aspectos.

    A pesar de no tener asociada ninguna experiencia emotiva-personal a este formidable disco, me parece importante dedicarle un buen post en donde alabar a gusto toda la majestuosidad impresa en cada tema musical que lo compone. He de confesar que tan solo lo he podido escuchar unas pocas veces; pero estoy convencido que el número de escuchas irá subiendo poco a poco, llegando a colocarse en muy buena posición dentro de un tiempo.

    Aún siendo una mezcla de estilos pop y rock-sinfónico, el añadido de los elementos electrónicos supone para mí, un aliciente verdaderamente importante. La calidad técnica y musical se impone a la hora de calificar el disco, de ahí mi consideración a elevarlo como un álbum maravilloso sin lugar a dudas. Me resulta encantador el amplio abanico de sensaciones que experimento al escuchar todo el conjunto de canciones y temas, por cierto magníficamente bien interpretados.

    Es el sonido, ese sonido marca de la casa, el que más me llama la atención. Un disco milimétricamente calculado y ejecutado. Como digo: una obra maestra del rock-pop de los 80  que ya me impresionó la primera vez que lo escuché (algo parecido a lo que me ocurrió en su día al descubrir la discografía de David Bowie) y he decir que me sorprendieron ciertos temas de corte más comercial si cabe. Me sorprendieron para bien, por supuesto.

    Las canciones que más me gustan a día de hoy son:

    'Sorrow', 'On the turning away', 'Yet another movie', 'The dog of war', 'Learning to fly' y 'Terminal frost'

    Me llama la atención el cambio tan fuerte que se produce al pasar del poderío musical 'The dog of war', canción eminentemente rockera, al encantador tema 'On the turning away', una canción en su primera parte sobre todo, más cercana a la balada estilo pop, pero que el tramo final refleja, con el solo de guitarra eléctrica (a cargo del maestro David Gilmour), esa magia que Pink Floyd llevan acuñando desde hace muchos años.

    No sé cómo explicarlo, pero en este 'A moment lapse of reason' (1987) Pink Floyd hacen gala de un sonido tan perfectamente desarrollado que me transporta a otro nivel de sensaciones. Una joya del pop-rock más vanguardista de todos los tiempos. No sé que os parece a vosotros; ya me contaréis. Escuchadlo en cuanto podáis; y sobre todo escuchadlo con calma, intentando analizar la magnitud sonora de todo el conjunto de canciones.

martes, 30 de enero de 2024

Lo que te conté mientras te hacías la dormida (2003) de LA OREJA DE VAN GOGH

     Este es uno de esos discos que me marcaron prácticamente desde el primer instante en que lo escuché. Bueno, realmente cuando un disco o canción me marca, suele ser en el momento de descubrirlo, por así decirlo. La cuestión es que este maravilloso álbum del grupo español La oreja de Van Gogh cuyo extenso título reza así: 'Lo que te conté mientras te hacías la dormida' (2003) supuso para mí un aldabonazo total dentro de mis esquemas musicales respecto a la música española que se fraguaba por entonces; más concretamente comenzado este glorioso y tecnológico siglo XXI (¿Blade Runner o Mad Max?...)  

    Recuerdo que fue Jorge, el hijo de mi amigo Fernando, quien me regaló tan preciado tesoro musical. Digo tesoro, porque lo es de verdad. Me pareció increíble que este grupo de chicos (La oreja de Van Gogh) lograra componer semejante conjunto de tan preciosas (a más no poder casi) canciones. Acababa de pasar yo por un trago bastante amargo en mi vida; aunque no creo que fuera esa la respuesta a las emociones que me hizo sentir el escuchar cada una de las encantadoras canciones de este disco. De hecho, me sorprendió un montón descubrir estas canciones tan absolutamente melódicas y con tanta calidad artística. 

    En el disco abunda el uso de los sintetizadores,  secuenciadores y hasta se atisba alguna caja de ritmo, y aunque pese a que quizás pretendan pasar desapercibidos, la cosa es que están ahí y se pueden disfrutar en toda su plenitud. La cascada sonora es realmente asombrosa. El ritmo impuesto a cada tema es sobresaliente; y por descontado que la preciosa voz de Amaia Montero al frente de la formación, deja una honda huella en nuestra memoria. La emotiva disposición de su voz impregna cada canción con esos elementos tan necesarios en la música: la emoción, la calidad y la intensidad. 

    En mi caso, recuerdo esos dulces sentimientos que me llenaron por completo de felicidad. Como decía, las melodías junto a esas encantadoras armonías, me calaron muy muy hondo en mi ser. Para todo aquel que le encanten las melodías, en cierto modo fáciles, pero sobre todo pegadizas, con un ritmo precioso y una voz intensa, sin dejar de lado la calidez del uso de instrumentos tradicionales del pop e incluso algunos acústicos; este disco es el mejor ejemplo.

    Puestos a catalogarlo, para mí gusto es el 'summum' de una de las bandas pop más carismáticas del panorama musical español. Sin duda el mejor disco que publicaron La oreja de Van Gogh. Difícil será llegar siquiera a igualar tanta calidad en tan majestuosas canciones. A veces pienso cómo se puede llegar a tener tanto talento para componer estas canciones tan preciosas. Sinceramente me asombra.

    Podría estar alabándolo durante largo rato, pero lógicamente no es plan. Sin embargo me va a costar no hacer mención a todas sus canciones; así que procuraré enumerar, por orden su puedo, las más absolutamente destacadas. Pero creo que me va a ser complicado. Ahí van:

    '20 de enero' es una devastadora entrega de sensaciones románticas, al que acompaña un ritmo de lo más pegadizo e incluso si me apuran, bailable y todo. Una canción aderezada, por supuesto, con una armonía encantadora a más no poder. Una maravilla musical para hacerme temblar por completo. Un acierto ese sonido de campanas tipo riff, a cargo del teclado. Sensacional el interminable y muy melódico secuenciador. Adorable a la vez que impresionante, sin más...es una pasada total.

    En el caso concreto de la canción 'Historia de un sueño' decir de ella que es la que más me emociona. No ya por la excelente calidad armónica (con su delicada melodía) sino por la letra que desarrolla...es tan...¿triste? De cualquier forma, me resulta de una dulzura totalmente emotiva que hasta llega a hacerme derramar unas lagrimitas. La sucesión de notas musicales de ese estribillo tan intenso, son una pasada. Para mi gusto, es el broche de oro de uno de los mejores discos del panorama español. Creo, además, que son pocos los discos (de música española) que albergan tanta cantidad y calidad en melodías como es el caso de este 'Lo que te conté mientras te hacías la dormida' (2003) de La Oreja de Van Gogh.

    'Deseos de cosas imposibles'  Aquí, de nuevo, la imponente armonía llena toda la canción de principio a fin. Una pasada total rebosante de romanticismo. Y es que con esa pizca de sensación de felicidad y positivismo...me llega directa al alma. Encantadores acordes de guitarra acústica; también están esos sonidos de cuerda (violines) el sonido de órgano y el magnífico ritmo de la batería. Y por descontado, la enérgica voz de Amaia Montero.

     'Perdóname' es una de mis mejores canciones sin duda. Diferenciada en dos partes claramente distintas: la inicial, con ese ritmo pausado, e incluso de estilo hawaiano; para luego pasar directamente a un sensacional demarraje muy en esa onda musical característica del grupo. Un estribillo muy pero que muy potente, el cual la convierte, para mi gusto, en toda una preciosidad rebosante de emociones. Posee una arrolladora fuerza musical. Una genialidad de canción eso es lo que es.

    'Tú y yo'  Esta encantadora y melódica canción de ritmo más bien lento, me produce emociones de alto nivel. Al principio, lo más llamativo es el secuenciador, tan estilo ochentero, el cual se mantiene a lo largo de todo el tema. Y es que cuando el estribillo se hace presente...ocurre una revolución en todos mis sentidos. Esos arreglos de sintetizador, con sus acordes tan sutiles, me encantan sobremanera. Lástima que su duración sea tan corta.

    'La esperanza debida'  Otra joya musical de La oreja de Van Gogh  Un tema de corte tirando a lento; cantado con una tierna dulzura, y con uno de los mejores estribillos de todo el álbum. Ahora que...las sensaciones que me provoca cuando, casi ya al final, se eleva la 'impetuosidad' armónica, son impresionantes. Todo un revulsivo romántico, es mi definición de este tema.

    'Vestido azul'  Continuando con ese ritmo lento; medio tiempo quizás, se presenta esta melódica canción. Pues vaya estribillo más bonito, ¿no? Preciosos los arreglos de sintetizador emulando un conjunto de cuerdas. Así también el riff de teclado, con sonido tipo percusión metálica, es una delicia para los oídos.

    'La paz de tus ojos'  Otra canción donde la magnífica estructura musical me derrite de emoción. Armonía y melodía en perfecta comunión. Una delicia más de este maravilloso disco.

    'Un mundo mejor'  Precioso estribillo con una potencia vocal por parte de Amaia Montero. Magnífica ejecución instrumental. Piano, teclados, percusiones, guitarras; y sobre todo una tremenda calidad en lo que a ecualización se refiere. El sonido general, es por tanto lo más destacable en este maravilloso tema. Emocionante total.

    'Puedes contar conmigo' es el primer tema del disco, y la verdad...arranca potente como él solo. Un fabuloso riff/acorde de guitarra es el verdadero protagonista, y recorre de principio a fin durante toda el tiempo; al que se van uniendo el resto de componentes que conforman esta bella canción. Un arrebato emocional con un ritmo trepidante, es lo que me parece esta canción.

    'Geografía' Me gusta mucho por su estupendo ritmo, y por el conjunto de sonidos empleados en la ejecución de la canción. Tampoco es que le falte una armonía preciosa, aderezada con esos toques melódicos de gran calidad. Muy bonita y con estilo.

    'Rosas' Es un tema que tardó su tiempo en llegar a gustar me bastante. Pero que al final, he de reconocer que me ha llegado al alma, la verdad.

    El último tema del disco figura en los créditos con el título 'Bonus track', es la pista/canción número 15 y es diferente al resto del conjunto de canciones porque se trata de una canción absolutamente electrónica; de marcado estilo discotequero/baile; quizás un pelín chunda-chunda en su final...pero ahí está. La he mencionado más que nada por el tema curiosidad, no porque sea de las que más me gustan/hacen sentir emociones; aunque sí es cierto que tiene su 'cosa' y hasta es chula y todo.

Islands (1987) de MIKE OLDFIELD

      En 1987 (plena época dorada de la década de los 80) Mike Oldfield , también en pleno éxito de su carrera musical, lanzó este maravill...