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martes, 4 de febrero de 2025

AMPLIFICADOR HI-FI YAMAHA A-S201

     El año pasado (2024), hacia el mes de febrero, mi amplificador de alta fidelidad (Hi-Fi) NAD C325 BEE comenzaba a darme pequeños problemas de encendido; y pocas semanas después...ocurrió que ya ni encendía. Lo cual, lógicamente no me hizo ninguna gracia...

    Total que llevé mi, hasta el momento fiel y efectivo,  amplificador NAD a una tienda cercana a ver si había manera de poder arreglarlo (soy de los que prefiero arreglar los aparatos si se puede) Y tras varios días, en los que se estuvo indagando en el aparato en cuestión para ver qué demonios era la causa de la avería; el dueño de la tienda me dijo que ciertos componentes (la verdad es que no soy muy entendido en la materia de los entresijos internos de dichos aparatos) estaban dando problemas de encendido...Vamos que la calidad de los mismos dejaba mucho que desear... (¡!) Me dijo que esos amplificadores NAD no habían salido buenos (¡!) O sea que la avería era 'gorda'... Vaya porra pensé...

    Así y todo, me dijo que a ver si era (él) capaz de poder arreglarlo de alguna manera. Con lo que estuve esperando...¡casi 9 meses! Ya en diciembre (andaba yo ya casi loco de ganas de poder volver a escuchar música en alta fidelidad como Dios manda) volví a pasar por la tienda, y fue cuando el hombre/dueño, como digo del establecimiento, me dice que va a ser difícil encontrar los repuestos necesarios para el amplificador NAD. Cosa que no sé porqué, pero ya me lo temía... El hombre, amablemente y como buen profesional del mundo de la alta fidelidad, me aconsejó adquirir un amplificador YAMAHA. Pues la relación calidad/precio era indiscutible. Y no lo pongo en duda, pues el equipo de alta fidelidad que mi padre compró en su día, allá por 1986, era una cadena YAMAHA; con todos sus componentes de la misma marca...y que todavía siguen funcionando a día de hoy, sobre todo el amplificador YAMAHA A-07, que pese a ser de la gama básica, responde perfectamente bien. Ahora, también es cierto que los aparatos de antes eran bastante mejores, sobre todo en cuanto a longevidad.

     Por cierto, el viejo NAD C325 BEE lo compré en mayo del año 2008 por 360 €  o sea que lo pude disfrutar durante unos buenos 16 años. No está nada mal para tratarse de un amplificador Hi-Fi 'malillo' ¿no os parece? 

    En fin...que hacia finales de noviembre de 2024 me puse a buscar sustituto. No tardé demasiado en decidirme por un YAMAHA A-S201 Un modelo básico de la marca de los diapasones; de color plata, con 100 watios por canal a 8 ohmios (suficiente para el uso que le suelo dar) (no soy de los de escuchar la música demasiado alta) Tuve la suerte de comprarlo en oferta por apenas 200 €  Ya desde hace varias semanas lo vengo disfrutando, conectado a mis cajas acústicas B&W modelo DM303; las cuales compré en el año 2005 por 265 €, y la verdad sea dicha van como la seda. Y espero que me aguanten unos buenos años más.

    Este YAMAHA A-S201 viene equipado, en su parte frontal, con ajustes para graves y agudos, 'Pure Direct' botón que sirve para anular los ajustes de sonido (graves y agudos) y escuchar el sonido original de las grabaciones de CD/Phono (tocadiscos) etc... Según el manual de instrucciones, la activación de este botón 'Pure Direct' nos proporcionará mayor calidad musical de sonido (¡!) respetando el sonido, como decía, original de dichas grabaciones de discos...Para mi gusto, no es así. Prefiero tener ciertos ajustes en lo referente a enfatización de graves y/o agudos. Yo al menos escucho mucho mejor la música así. Luego están los 'puristas' que sí...claro...ellos prefieren ese sonido...más...'puro'...En fin...cada cual con sus gustos, faltaría más. De ahí el que este tipo de amplificadores permitan escoger a cada cual el sonido que se ajuste a sus necesidades musicales.

    Es útil el display central de este (de momento fantástico) YAMAHA A-S201, donde se visualiza la información básica; o sea la fuente que se está escuchando (CD, Phono, DVD, Tape o lo que es lo mismo: casete/cintas de música, Line out, etc...) el nivel del volumen o bien la utilización de los 'speakers' A ó B. En la parte frontal izquierda, abajo, encontramos la entrada de auriculares con clavija grande (el llamado jack de 6,3mm) para poder insertar los 'cascos' y disfrutar, si cabe, más deliciosamente de nuestra música preferida. Luego, desde el mando a distancia, aparte de muchas más funciones, también se puede controlar el balance de la señal de altavoces; o sea enviar más o menos señal de audio a cada altavoz; útil según preferencias personales o de sala/habitación de escucha. En general, un buen amplificador sin más historias. Solo hay una cosa que echo mucho de menos, y es la imprescindible entrada frontal de USB... Una gran pena; pues los modelos superiores que sí la incluyen, se disparan hasta los más de 700 €... Lástima...

    En su parte trasera, además de los consabidos conectores para el cableado de los altavoces/cajas acústicas o bafles, entre las diversas entradas/salidas, ofrece la posibilidad de la 'excitante' (ahora ya desde hace unos años está cada vez más de moda, afortunadamente, el uso del tocadiscos) entrada para conectar un Phono/tocadiscos. Así que...eso añade una muy buena posibilidad para poder recuperar ese sonido tan peculiar de los viejos (y ahora también) 'nuevos' y en algunos casos excesivamente caros vinilos.

   Para finalizar, deciros que este amplificador de Hi-Fi YAMAHA A-S201 es un modelo, según figura en el manual de instrucciones, del año 2021  Y que espero/deseo me dure unos cuantos años, y que lo pueda disfrutar con buena salud.

                        

 

En la foto inferior, el amplificador YAMAHA A-S201, el reproductor de CD Technics SL-PG460A (adquirido en marzo de 1995) y al lado de estos dos componentes una de las cajas acústicas B&W DM303 (compradas en marzo de 2005) todo ello para disfrutar de una más que aceptable calidad musical.


martes, 20 de febrero de 2024

VINILOS Y CEDÉS

    Hace tiempo que le vengo dando vueltas al tema que muchos llevan a discusión acerca de la calidad sonora entre los vinilos, o sea los discos elepés de toda la vida, y los cedés musicales con información digital, obviamente.

    Y es que aunque para gustos colores, e incluso teniendo en cuenta la percepción sonora personal de cada uno, me sorprende a veces (las que más) esa gente que defiende a capa y espada la mayor calidad sonora del vinilo frente a la 'fría' sonoridad del cedé. Y eso que respeto su posición, faltaría más.

    A ver, me explico; exceptuando las pocas personas que tienen acceso a un equipo de Hi-End. Es decir, a un pedazo de equipo de altísima fidelidad, cuyo coste excede a la mayor parte de los mortales de a pie. Equipos que bien pueden superar los 50.000 € (no es broma, os lo aseguro) La inmensa mayoría de los 'verdaderos' aficionados a la música disponemos de aparatos de suficiente calidad, con precios comprendidos entre los aproximadamente 500 € y los 5.000 € que ya está bien. 

    Con lo que por supuesto no se pueden comparar las calidades ofrecidas por semejantes equipos de Hi-End, como digo. Por eso, la diferencia entre la calidad de un vinilo y la de un cedé (grabación original por supuesto) no tiene lugar a dudas de que el cedé ofrece mucha mayor calidad. Otra cuestión, repito, es la apreciación personal en cuanto a dicha diferencia de calidad. Hay personas que tienen desarrollado/educado mucho mejor el oído que otras; no cabe duda. Pero por norma general, siempre se escuchará mucho mejor un cedé que un vinilo, por muy buena que sea la grabación de este último.

    Sin embargo, cuando el aparato reproductor, véase un pedazo de tocadiscos con una pedazo de aguja, pasado a través de uno de esos 'pedazo' de amplificadores a válvulas, es de altísima calidad...pues no digo yo que la calidad se incline a favor del vinilo (personalmente no he tenido la experiencia de comprobarlo) lo cual sería cuestión de estudio técnico, con mediciones  exhaustivas y todo. Pero no tendremos que llegar a ese punto (ni hablar) La mayoría de los melómanos de nivel normal, no lo necesitamos.

    Pese a, repito una vez más, esas personas que poseen esa capacidad de evaluar ciertos matices de calidad sonora. En mi caso no llego a tanto. Y he aquí el motivo principal de este post: expresar mi opinión acerca de la calidad sonora entre vinilos y cedés; porque yo siempre he disfrutado de la 'magia' del sonido de los vinilos a nivel normal, con un tocadiscos Yamaha PF-20 (sinceramente bastante bueno) para el que quiera comprobar su calidad técnica; y por supuesto he podido y continúo pudiendo disfrutar muchas de las veces del fantástico y excelente sonido de las grabaciones originales de los cedés musicales.

    Y vamos...que la calidad que ofrece un buen cedé no la encontraremos nunca en un vinilo. Al margen de pequeños aspectos y/o detalles técnicos. Al menos yo, que tengo los oídos, gracias a Dios, suficientemente educados como para poder distinguir diferentes frecuencias y otros valores sonoros, me quedo con el sonido del cedé como mayor calidad sonora, muy por encima de la calidad que ofrece un vinilo (aunque sea nuevo) Pues como sabréis, los vinilos se van desgastando con el uso, por muy cuidadoso que se sea (como lo he procurado ser yo con mi colección de vinilos durante unos cuantos años) y ello contribuye desgraciadamente a una pérdida en su calidad sonora.

    Por eso me parece sorprendente que haya gente que ande diciendo por ahí que los vinilos se escuchan mejor que los cedés. Pues aun cuando pudiera ser un tema subjetivo, hay que tener en cuenta que objetivamente, sin necesidad de un análisis a fondo, la cosa es que el cedé tiene mucha más calidad que un vinilo en las mismas condiciones (si se puede entender así) o sea disponiendo de equipos hi-fi de similares características o equivalentes precios de aparatos reproductores.  

    Por tanto y para finalizar esta escueta exposición, no hay que romperse la cabeza en este tema. Que cada uno decida su postura en función de sus gustos y punto. No hace falta discutir mucho más. Aparte de que de una u otra manera todos (la inmensa mayoría, claro) escuchamos música a través de dispositivos digitales, ¿no?  Y el futuro nos deparará aun mejores reproductores musicales.

    Nos vemos la semana que viene en el próximo post. Saludos. 

Islands (1987) de MIKE OLDFIELD

      En 1987 (plena época dorada de la década de los 80) Mike Oldfield , también en pleno éxito de su carrera musical, lanzó este maravill...