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martes, 20 de febrero de 2024

VINILOS Y CEDÉS

    Hace tiempo que le vengo dando vueltas al tema que muchos llevan a discusión acerca de la calidad sonora entre los vinilos, o sea los discos elepés de toda la vida, y los cedés musicales con información digital, obviamente.

    Y es que aunque para gustos colores, e incluso teniendo en cuenta la percepción sonora personal de cada uno, me sorprende a veces (las que más) esa gente que defiende a capa y espada la mayor calidad sonora del vinilo frente a la 'fría' sonoridad del cedé. Y eso que respeto su posición, faltaría más.

    A ver, me explico; exceptuando las pocas personas que tienen acceso a un equipo de Hi-End. Es decir, a un pedazo de equipo de altísima fidelidad, cuyo coste excede a la mayor parte de los mortales de a pie. Equipos que bien pueden superar los 50.000 € (no es broma, os lo aseguro) La inmensa mayoría de los 'verdaderos' aficionados a la música disponemos de aparatos de suficiente calidad, con precios comprendidos entre los aproximadamente 500 € y los 5.000 € que ya está bien. 

    Con lo que por supuesto no se pueden comparar las calidades ofrecidas por semejantes equipos de Hi-End, como digo. Por eso, la diferencia entre la calidad de un vinilo y la de un cedé (grabación original por supuesto) no tiene lugar a dudas de que el cedé ofrece mucha mayor calidad. Otra cuestión, repito, es la apreciación personal en cuanto a dicha diferencia de calidad. Hay personas que tienen desarrollado/educado mucho mejor el oído que otras; no cabe duda. Pero por norma general, siempre se escuchará mucho mejor un cedé que un vinilo, por muy buena que sea la grabación de este último.

    Sin embargo, cuando el aparato reproductor, véase un pedazo de tocadiscos con una pedazo de aguja, pasado a través de uno de esos 'pedazo' de amplificadores a válvulas, es de altísima calidad...pues no digo yo que la calidad se incline a favor del vinilo (personalmente no he tenido la experiencia de comprobarlo) lo cual sería cuestión de estudio técnico, con mediciones  exhaustivas y todo. Pero no tendremos que llegar a ese punto (ni hablar) La mayoría de los melómanos de nivel normal, no lo necesitamos.

    Pese a, repito una vez más, esas personas que poseen esa capacidad de evaluar ciertos matices de calidad sonora. En mi caso no llego a tanto. Y he aquí el motivo principal de este post: expresar mi opinión acerca de la calidad sonora entre vinilos y cedés; porque yo siempre he disfrutado de la 'magia' del sonido de los vinilos a nivel normal, con un tocadiscos Yamaha PF-20 (sinceramente bastante bueno) para el que quiera comprobar su calidad técnica; y por supuesto he podido y continúo pudiendo disfrutar muchas de las veces del fantástico y excelente sonido de las grabaciones originales de los cedés musicales.

    Y vamos...que la calidad que ofrece un buen cedé no la encontraremos nunca en un vinilo. Al margen de pequeños aspectos y/o detalles técnicos. Al menos yo, que tengo los oídos, gracias a Dios, suficientemente educados como para poder distinguir diferentes frecuencias y otros valores sonoros, me quedo con el sonido del cedé como mayor calidad sonora, muy por encima de la calidad que ofrece un vinilo (aunque sea nuevo) Pues como sabréis, los vinilos se van desgastando con el uso, por muy cuidadoso que se sea (como lo he procurado ser yo con mi colección de vinilos durante unos cuantos años) y ello contribuye desgraciadamente a una pérdida en su calidad sonora.

    Por eso me parece sorprendente que haya gente que ande diciendo por ahí que los vinilos se escuchan mejor que los cedés. Pues aun cuando pudiera ser un tema subjetivo, hay que tener en cuenta que objetivamente, sin necesidad de un análisis a fondo, la cosa es que el cedé tiene mucha más calidad que un vinilo en las mismas condiciones (si se puede entender así) o sea disponiendo de equipos hi-fi de similares características o equivalentes precios de aparatos reproductores.  

    Por tanto y para finalizar esta escueta exposición, no hay que romperse la cabeza en este tema. Que cada uno decida su postura en función de sus gustos y punto. No hace falta discutir mucho más. Aparte de que de una u otra manera todos (la inmensa mayoría, claro) escuchamos música a través de dispositivos digitales, ¿no?  Y el futuro nos deparará aun mejores reproductores musicales.

    Nos vemos la semana que viene en el próximo post. Saludos. 

miércoles, 26 de enero de 2022

Conscience (1993) de THE BELOVED

     Cuando descubrí a este dúo británico de pop-electrónico, The Beloved, poco tardé en ir haciéndome con todos sus elepés. Era cuestión de tiempo. Afortunadamente pude conseguir este fantástico disco en formato CD a buen precio; no recuerdo lo que me costó (en pesetas) pero vamos...imagino que menos de 2.000... El año que me hice con él debió ser hacia 1996 más o menos. Por aquel entonces llevaba tan solo tres o cuatro años adquiriendo el nuevo formato musical compact disc (CD); cuya calidad de sonido era bastante alta. Se llegó a rumorear, a principios de los años 90, que dichos discos de CD, al cabo de 10 años perderían la información contenida, debido a un exceso de aluminio en su composición. Llegué a leer una artículo incluso en una revista especializada... Al final, eso sí transcurridos varios años (lógicamente más de 12) quedó en una mera anécdota.

    La cosa es que, a principios de los años 90 todavía quedaban reminiscencias de la portentosa creatividad musical que arrasó el planeta (¡Qué bonito ha quedado esto!, ¿no?) En fin, que en cuanto escuché este magnífico disco de The Beloved quedé totalmente fascinado...¡era la pera! Me gustaba de ellos su estilo tecno-pop con estructuras musicales distintas a lo que solía copar el mercado musical de la época. Trabajaban bien los ritmos y las melodías; además la suave voz de su cantante y fundador Jon Mars, siempre encajaba muy bien con todas y cada una de las canciones. Se distinguían quizás precisamente The Beloved por la voz tan señalada de Jon Marsh. 

    Como anécdota personal, mencionar que dicho disco lo compré sin haberlo escuchado; tan solo conocía el single 'Sweet harmony' así, que me arriesgué un poco, y acerté de pleno. Siempre era costumbre en mí, escucharlos o enteros o, al menos, buena parte de su contenido. ¡Ese era yo!

    En este disco 'Conscience' (1993) la producción se elevó un montón y claro...acabó siendo un pedazo de álbum, donde incluso se incorporó una sección orquestal a cargo del famoso músico Gavyn Wright. El anterior miembro de The Beloved, Steve Waddington fue sustituido por Helena Marsh, esposa de Jon Marsh. El periodo de grabación tuvo lugar entre marzo y julio de 1992, y participaron diversos músicos tocando los teclados, órgano Hammond, guitarras, percusiones, saxofón, violines, programaciones, etc.  El álbum acabó saliendo al mercado en febrero de 1993; siendo la canción 'Sweet harmony' escogido como primer single. Dicha canción fue un rotundo y único éxito del grupo.

    Extrañamente The Beloved quedaron relegados de una forma injustificada al olvido. Pero aquí estoy yo para revivir las veces que haga falta a tan sobresaliente dúo de pop electrónico.

    Tras haber escuchado este disco más de 50 veces tranquilamente, me doy cuenta de lo buenísimo que es. Prácticamente me gustan todas las canciones, aunque no tanto el tema 'Sweet harmony' el cual siempre se me ha atragantado; y creo que es debido al repetitivo estribillo, porque calidad a la canción no le falta, la verdad. Sin embargo...poco a poco parece que va entrando, sobre todo su línea musical y su acertada programación, con una melodía secuenciada a modo de percusión armónica que acompaña al estribillo. Y no olvidar el solo de saxofón casi al final del tema.

    Un breve comentario acerca de cada canción;

    'Spirit' Un tema medio tiempo, o sea, ni balada ni de ritmo rápido; de cualquier manera una buena canción para iniciar el disco. Preciosos arreglos de cuerda, programación rítmica, guitarras, y como no, sintetizadores; ah, y los siempre maravillosos coros vocales. Maravillosa.

    'Outerspace girl' De esta rápida canción me gusta sobre todo la parte donde el riff de piano hace su aparición, que junto a los coros y a una preciosa línea melódica, me emociona bastante. Lo que sí abundan son los disparos de sintetizadores. 

    'Love yourself in me' Destacaría la línea de bajo, y por supuesto la programación rítmica, que aunque ligeramente monótona me agrada. El resto de instrumentos, como los  largos rasgueos de la guitarra eléctrica, que se mantienen ya hasta el final del tema, están mejor que bien. 

    'Paradise found' He aquí una verdadera joya musical. Un tema de siete minutos y once segundos, el más largo de todo el disco. Muy buena programación rítmica, arropada exquisitamente por un demarraje de interpretación a cargo de un órgano Hammond, que me pone la piel de gallina de lo bueno que es. También a destacar los secuenciadores y resto de sintetizadores en una exposición sublime. A mitad del tema viene lo bueno; una parte donde surgen unos teclados de fondo y la voz de Jon Marsh junto a los coros, ralentizan temporalmente la canción para dar paso de nuevo al magnífico sonido del órgano Hammond y retomar la fantástica melodía. Una maravilla de tema musical; la verdad es que me encanta y me pone las pilas a base de bien.

    'You've got me thinking' Preciosísima casi balada, con especial sentimiento. Me emocionó ya la primera vez que la escuché. Contiene unas secuencias estupendas, cargadas de suaves melodías. A mitad del tema aparece una guitarra acústica que me emociona más aun. Y por supuesto esa voz tan característica de Jon Marsh. Me encanta la sección de cuerdas.

    'Rock to the rhythm of love' Una canción rápida con suficientes teclados y programación como para tenerla bien en cuenta. Me encantan los sintetizadores emulando sonido de metales ya desde mitad de la canción; y demarrando sin pausa hasta el final del tema. Un tema, como digo, bastante bailable.

    Con 'Let the music take you' continuamos moviendo el cuerpo a buen ritmo. Una canción discotequera a tope. En ciertos momentos me recuerda mucho al estilo y sonido que The Beloved empleó en su anterior trabajo 'Hapiness' (1990)  Muy logradas esas guitarras con efecto estilo años 70. Verdaderamente esta canción me encanta, e invita también a mover el esqueleto. 

    '1000 years from today'  Dentro de su estructura musical tenemos una bonita línea rítmica, que unida a la del bajo va sucediéndose paralelamente a una majestuosa línea de piano. Poco a poco los sintetizadores, secuenciadores y guitarra eléctrica van surgiendo, componiendo un maravilloso tema digno de sí mismo. Cerca ya del final aparecen unos preciosos coros. Esta canción me embelesa cada vez que la escucho; me emociona... Es además otra joya indiscutible, al menos en mi opinión, de este gran e infravalorado dúo británico. Pues realmente...¿Cuánta gente conoce a The Beloved?...buena pregunta.

   El tema 'Dream on' cierra el álbum. Es una canción con profusión de programación, secuenciadores y varios sintetizadores. Es bastante electrónica y por eso me gusta mucho. Posee además una parte sampleada de unas voces de estilo oriental, que se repiten a cada poco durante los seis minutos y veintidós segundos que dura su música. El final, aunque ligeramente repetitivo, me parece genial.

        A este disco de The Beloved le tengo un especial cariño. Me gustan mucho todos los sonidos programados y empleados en la grabación del álbum.

    

Living in the background (1985) de BALTIMORA

     Tuvieron que transcurrir unos cuantos años (tantos como casi 40...) para poder escuchar este disco de Baltimora : 'Living in the b...