Black publicó este disco titulado 'Are we having fun yet?' (1993) que fue su cuarto álbum de estudio. Verdaderamente no tiene apenas nada que envidiar a sus anteriores trabajos discográficos, concretamente a sus dos primeros discos; los cuales fueron todo un éxito tanto de ventas como de crítica. Sin embargo este cuarto álbum, no obtuvo el reconocimiento merecido. Lástima. Así y todo, bajo mi humilde opinión, se merece un lugar destacado en mi colección musical.
El estilo musical que impera en el disco, quizás no sea todo lo comercial que se pretendía, pero es indudable la enorme calidad artística y también, como no, técnica desarrollada a la hora de componer y grabar este maravilloso disco de Black.
Lógicamente, la comparación con aquellos magníficos primeros dos elepés del artista británico, es innegable. Aquellos primeros discos fueron (y siguen siendo) apoteósicos totales. De lo mejorcito del más elegante pop ochentero sin lugar a dudas. Ahora, que este 'Are we having fun yet?' (1993) siendo menos 'bueno', mantiene esa elegancia tan característica de Black. Pero siempre seguiremos pensando en las preciosas canciones que más famoso le hicieron. De cualquier manera, las canciones que contiene este cuarto álbum, son realmente buenas. Solo hay que dedicarle algo de paciencia y mucha atención. Concentrarse un poquito y saber sacarle todo el jugo a su admirable música.
Personalmente, he de reconocer que fue precisamente lo que me ocurrió a mí; puesto que me compré el disco, en formato CD, sin haberlo escuchado entero. Es decir, solo había escuchado el single 'Swingtime' el cual sí que atrajo toda mi atención de inmediato; pero me acabé comprando el CD por lógica pasión hacia la música de Black. Como supongo nos pasa a casi todos los melómanos.
Por eso mismo, por ese 'cambio' de estilo musical, tuve que escuchar durante bastante tiempo todas y cada una de las canciones de este 'Are we having fun yet?' (1993) para así, pasados unos años, poder saber apreciar como debe ser, este maravilloso disco de Black.
De entre los diez temas que componen el álbum, me quedo con los citados a continuación:
'Swingtime' que es la balada-pop más preciosa de todo el disco. Además fue el primer single publicado aquí en España. Un tema verdaderamente encantador y con el sello Black. Me encanta toda la instrumentación empleada; es decir, lo bien que suena y lo melódica que es esta canción. ¡Vaya acordes tan emocionantes! Probablemente sea el tema que más me gusta de todo el disco.
'Paper crown' es sin duda otra maravillosa canción, que con un ajustado ritmo y con unos sonidos menos electrónicos, posee una buena calidez musical. Es una de las que más he escuchado de este álbum de Black. Mantiene una estructura general bastante melódica y el mismo Black canta con asombroso poderío vocal. Como digo, una preciosa canción.
'Ave Lolita' es otra de mis preferidas. Y es que bajo este curioso título se presenta el tema más lento y acústico, incluso operístico orquestal si se me permite la expresión, que figura en el álbum. De cualquier forma, se trata de un maravilloso ejercicio musical, incluso por parte del propio Black a la hora de cantarla. Una canción emocionante a todas luces. Preciosos los arreglos de cuerda y también, como no, los orquestales al completo.
'Wishing you were here' Más calidad al más puro estilo Black. Una canción de la que destacaría sobre todo el ritmo y su estructura general; donde la interpretación de todos y cada uno de los instrumentos es magnífica. Me encanta de principio a fin.
'Change your mind' se parece ligeramente en su estilo musical a 'Paper crown' quizás sea ese el motivo por el que la encuentro preciosa. Y lógicamente también, por su musicalidad y encantadora armonía. Todo un tema para disfrutar de una calidad musical muy original, por qué no.
'Don't take the silence too hard' Es el primer tema con que nos topamos nada más comenzar el disco 'Are we having fun yet?' (1993) Una canción cargada de buen ritmo y fantástica armonía. Me gusta toda la combinación de sonidos que conforman esta preciosa canción inicial. Black parece que continúa en la línea de, ante todo, sorprendernos con su característica voz.
Para terminar, incluir el bonito tema 'That's just like love' que a pesar de su corte lento y pausado (marca de la casa), se degusta con excelente facilidad. De nuevo la calidad musical queda bien reflejada en cada compás, en cada nota y en lo bien interpretada que está esta maravillosa canción de principio a fin.
Entre los músicos participantes de esta magna obra musical, se encuentran colaboradores de discos anteriores, como Martin Ditcham a las percusiones y Pete Davis a los teclados y programaciones.
Nota destacada para todos los arreglos que adornan el álbum en toda su magnitud: cuerdas, vientos y metales, por ejemplo. Así como mención destacada para las percusiones, tan enfatizadas en muchas de las canciones; y que personalmente me encantan (sobre todo si son de calidad, como el caso en que nos ocupa).
En suma, un disco digno a tener en cuenta y con el que sentir diversas emociones. Al menos a mí es lo que me produce este admirable 'Are we having fun yet?' (1993) de Black.