lunes, 2 de noviembre de 2026

Islands (1987) de MIKE OLDFIELD

     En 1987 (plena época dorada de la década de los 80) Mike Oldfield, también en pleno éxito de su carrera musical, lanzó este maravilloso disco con el sugestivo título de 'Islands' (1987) Obviamente al escucharlo, ya me gustó desde el principio, y es que el 'potente' y melódico single 'Islands', cantado magistralmente por la ya tristemente desaparecida Bonnie Tyler, me encantó sobremanera. Aunque luego vendría otra sensacional canción, cantada esta vez por la que fuera esposa de Mike Oldfield: Anita Hegerland; canción titulada 'The time has come', la cual me llegó a gustar aún más que 'Islands'

    Este álbum, que hace el número 11 de su carrera musical, vuelve a dividirse (el elepé original en vinilo) en dos partes; en la cara A un tema instrumental (muy típico de Mike Oldfield) de algo más de 21 minutos de duración, bajo el título de 'The wind chimes: Part one and Part two'; el cual, bajo mi punto de vista/oído es una auténtica delicia musical. Además la calidad de la grabación es tremenda. Da gusto meterse de lleno en esa 'virguería' instrumental. Sus sonidos son admirables (cosa muy también marca de la casa) y la profesionalidad dedicada en el estudio de grabación es asombrosa. Y es que un músico virtuoso como es Mike Oldfield, pone plena atención a todos esos detalles

    El disco tuvo varios singles exitosos, entre ellos el tema 'Magic touch', cuyo video-clip grabé en su momento de emisión por la TV, y que pasó a formar parte de mi colección de video-clips. Esta canción; 'Magic touch' fue interpretada (cantada) por Jim Price, en su versión británica, ya que hubo una versión estadounidense de este tema cantada por Max Bacon.

    Una curiosidad de este álbum, es que Michael Cretu, se encargó de producir el tema 'The time has come' (¿Motivo por el que tanto me gusta esta canción?... bien podría ser...)

    Evidentemente el elepé al completo es una maravilla total, pero si he de elegir las canciones que más me emocionan, enumeraré las siguientes:

    'The time has come' Que como excelente ejemplo de tema pop de corte casi lento, me encanta. Sus sonidos electrónicos son realmente gloriosos; y no digamos su armonía y la suave voz de Anita Hegerland, que pone un buen 'broche de oro' a esta admirable canción de Mike Oldfield. Al escucharla, me hace sentir unas sensaciones de emocionante energía positiva. Siempre me han llamado la atención las líneas de secuenciadores, revoloteando magníficamente bien a lo largo y ancho de toda la canción. Una delicia total, y como digo, la canción que más me gusta de todo el disco, también por su encantadora melodía e intensidad musical, que parece fusionar lo orquestal con la más rabiosa modernidad electrónica.

    'Islands' es y será siempre un éxito sin igual. Una canción que siempre recordaremos por la majestuosa interpretación de una Bonnie Tyler en estado de gloria absoluta. Además de la soberbia armonía, y conjunto de sonidos (casi etéreos) lo más significativo de esta maravillosa canción es, para mí, que me transporta inmediatamente a aquellos fantásticos y emocionantes días de 1987. Ya solo ese inicio, con el sonido del oboe a cargo del músico británico Andy Mackay (miembro fundador de la mítica banda inglesa Roxy Music) se me pone la piel de gallina cada vez que escucho las notas de ese oboe... 'Islands' es y será siempre una gozada imperecedera sin duda alguna.

     'When the nights on fire' un encantador y emocionante tema con claras referencias a 'Islands', aunque con unas exquisitas variaciones musicales dignas de un 'maestro' como es Mike Oldfield. Aquí, con sus poco más de 6:15 de duración, sí que este hombre ha dado en el clavo (tampoco me hubiera quejado yo si la canción durara 8 minutos por ejemplo...) Se agradece tener el detalle de 'cerrar' el álbum 'Islands' (1987) con esta alucinante canción. Al escucharla con un mínimo de atención, las sensaciones fluyen por sí solas. La armonía es totalmente soberbia, incluso homérica diría yo. Es una, mejor dicho, es la tercera mejor canción de este maravilloso disco. Mike Oldfield en estado puro, en cuanto al pop comercial se refiere, claro.

    'Flying start' posee esa 'magia' tan bonita que me hace amarla desde el primer segundo de escucha. Y es que se trata de una canción pop con mucha 'carga' melódica, y donde los acordes de varios de los instrumentos me producen sensaciones de inmensa alegría. El inicio es brutal; me recuerda ligeramente a su famoso 'Moonlight shadow' de 1983. La línea del bajo es tremenda. Y a pesar de no incorporar apenas elementos electrónicos, la calidad artística es admirable. Como digo, me asombra mucho esa facilidad armónica con la que entrega todo un torrente de emociones. Una gran canción, sí señor.

    Para finalizar, mencionar la canción 'North point' de estilo tirando a lento, y con la preciosa voz de Anita Hegerland de nuevo. Esta encantadora canción no pasa obviamente desapercibida, posee una marcada armonía y toda su melodía me inspira momentos de sentimientos encontrados (otro guiño al pasado). Además cuenta, pasado la mitad de su desarrollo musical, con esas notas agudas tan características suyas del solo de guitarra eléctrica a cargo del propio Mike Oldfield. Lástima  que dicho tema dure tan poco (apenas sobrepasa los 3 minutos...)

  En líneas generales el disco es una especie de oda a la felicidad. La mayor parte  del conjunto de canciones forman una unión maravillosa, donde se resalta ese aspecto de máxima armonía musical. Escuchado con cierta atención, se puede apreciar lo maravilloso que está concebido. Por eso Mike Oldfield logró uno de sus mayores éxitos tanto a nivel comercial, como a nivel artístico. Un álbum totalmente imprescindible, no ya dentro del conjunto de discos de Mike Oldfield, sino de una buena y rica colección musical. Pasarán los años, seguiremos disfrutando de 'Islands' (1987) y nunca nos cansaremos.

jueves, 22 de octubre de 2026

Spiceworld (1997) de SPICE GIRLS

    1997 no fue un año precisamente que pasara a la historia, ni mucho menos en el terreno musical; sin embargo hubo verdaderas joyas dentro del maravilloso mundo de la música, como este encantador disco de las Spice Girls: 'Spiceworld' (1997) Una gratificante, elegante y preciosa producción musical.

    Recuerdo con bastante nitidez, también en pleno 1997, el instante en que escuché aquel primer single de este quinteto de chicas británicas: las Spice Girls. Se trataba del tema 'Wannabe' el cual no me gustó nada de nada. Pues además tenía una parte cantada a modo de rap (nunca me gustó el rap) por eso, y también quizás porque no le encontraba la melodía deseada, lo arrinconé totalmente. Creo que lo llegué a detestar...en fin... Todo aquello, gracias a Dios, pasó rápido pues el grupo comenzó a sacar otra clase de singles; una música pop más elaborada y con mucha más 'fuerza'. Canciones con mejor ritmo y con melodías que me enganchaban mucho más.

     Además el uso (ya totalmente extendido en el mundo musical internacional) de variados elementos electrónicos (sintetizadores, samplers, programaciones rítmicas, ordenadores, etc.) ayudó considerablemente a que me decantase por escuchar con mayor atención y apreciar la música de las Spice Girls.

    Así, pasados unos meses, llegó este maravilloso álbum 'Spiceworld' (1997) el segundo de su 'parca' discografía, del cual comentaré mi experiencia personal. Estando yo totalmente inmerso en hacerme con multitud de discos e ir descubriendo diferentes sonidos, voces y por supuesto cientos de artistas; el escuchar este disco de las Spice Girls, me supuso una especie de soplo de aire fresco. Se notaba con creces la calidad de la producción, enfocada, claro está, a ser un éxito de ventas, mostrando a estas cinco chicas en unos video-clips realmente bien trabajados. Video-clips, como digo, con mucho atractivo.

    Así, cuando cayó en mis manos este 'Spiceworld' (1997), lo escuché con suma atención y aluciné con sus preciosas canciones, y concretamente con un par de ellas, pues incluso hoy en día las sigo considerando de lo mejor que han hecho las Spice Girls. Desde ese instante me empezó a gustar bastante la música de estas chicas 'picantes'.

    Esas dos canciones que dije me marcaron un montón, son: 

    'Viva forever' y 'Too much'  Son para mí, sin duda alguna, lo mejorcito de este álbum de 1997. Aunque he colocado en primer lugar a 'Viva forever', a veces no tengo demasiado claro cuál de ellas me gusta más... pero probablemente sea esta. 'Too much' sin embargo, es tremendamente buena, y me derrite de emoción cada vez que la escucho; cosa que me pasa también con 'Viva forever'... Así que bien podría decir que ambas son una pasada. Son canciones de corte lento, con una musicalidad extraordinaria, con unas armonías preciosas y unas melodías encantadoras. Me ponen la piel de gallina. Como me suele ocurrir con las canciones que más me gustan (creedme, es otro nivel) no tengo duda de haberlas escuchado más de 500 veces seguro.  En fin... no sé qué más decir de ellas... que están ahí para disfrutarlas a tope y sin pausa.

    El disco contiene otros temas que, sin llegar a esos niveles de 'excitación' musical, me parecen muy buenos. Canciones de estilo pop-disco-funky, incluso con un cierto aire retro de los años 70, como 'Never give up on the good times' toda una maravilla de canción la verdad, y sobre todo me encanta el último minuto final, con esos sonidos de sintetizador tan alucinantes. Lo dicho: una pasada total.

    'Denying' que con su ritmo más pausado, y con una estructura general bastante lograda, presenta un estilo actual a la vez que retro con ese sonido funky. Me gusta mucho toda la programación rítmica.

    'Saturday night divas' Otra maravilla de canción de este alucinante álbum de las Spice Girls. Sobre una base rítmica bastante 'suave' surgen las voces de las chicas de manera muy vibrante. La armonía es netamente encantadora, me hace sentir esa felicidad necesaria para meterme dentro de la música. Muy bien construida, sí señor.

    Para finalizar, citar el tema 'Stop' muy estilo típico de las Spice Girls; o sea muy 'Pop-British'; con unos sonidos contundentes (geniales los metales) así como un ritmo bien bailable a la vez que con una pizca de estilo sesentero. La armonía mantiene todo el conjunto perfectamente cohesionado. Una canción preciosa donde las haya, y con una buena parte vocal, como se puede apreciar con claridad al escuchar este tema 'Stop'. 

    En definitiva, un álbum bastante bueno, y que bien merece la pena dedicarle unos minutos para disfrutarlo. 

viernes, 2 de octubre de 2026

Refugees of the heart (1990) de STEVE WINWOOD

    Hacía ya unos años que conocía la extraordinaria música de Steve Winwood gracias al portentoso disco 'Back in the high life' (1986) que tantos momentos de felicidad me proporcionó (...y continúa, obviamente, haciéndolo) y que tanto me marcó en aquellos años. Y claro, cuatro años después...llegó este otro nuevo trabajo titulado 'Refugees of the heart' (1990) que sin ser tan 'fresco' como aquel, y mostrando un 'ligero' cambio en cuanto al estilo musical, la calidad artística y técnica sí que eran realmente sobresalientes. 

    Supongo que en aquella primera escucha por mi parte, no supe valorar con total claridad el conjunto de esas 8 canciones compuestas e interpretadas por el mismo Steve Winwood. Tan solo me llamó bastante la atención el tema 'One and only man' del cual grabé el video-clip correspondiente; y lo visualicé unas cuantas veces ciertamente. Es, de hecho, el tema que más me gusta de todo el álbum. 

    Ocurre con este álbum de Steve Winwood lo que suele ocurrir con el paso del tiempo (y sobre todo, con el acumulado de 'atentas' escuchas): que acaba uno llegando a apreciar todo el potencial musical. Pues se trata de una producción bien elegante y sumamente cuidada. El trabajo de las mezclas en el estudio de grabación, dejan clara toda esa profesionalidad que se respira al escuchar atentamente este maravilloso disco.

    'Refugees of the heart' (1990) presenta un estilo musical con claras referencias al soul, al rock y al pop. Sea como fuere, el disco es una preciosidad total. Steve Winwood se supera una vez más, interpretando sus propias composiciones; de forma realmente admirable. Creo que hasta se 'mastica' todo el sentimiento puesto en cada canción. Al menos, a mí es lo que me sugiere cuando escucho todas estas canciones; y eso es muy muy de agradecer.

    De entre la variedad de instrumentos que intervienen en el álbum, destacaré los teclados (¡qué raro para mí, eh!) Y es que Steve Winwood es todo un maestro del órgano, que acompaña de manera extraordinaria varias de las 8 canciones que aparecen en el disco. Como digo, es un álbum digno de sí mismo. Puede que no pase a la historia de la música Pop-rock, lo cual me es absolutamente indiferente; para mí, siempre será un maravilloso disco para disfrutar las veces que sea necesario.

    A pesar de no estar catalogado como un conjunto de canciones puramente pop, ni tampoco rock... el uso de sintetizadores (e incluso secuenciadores, como ocurre con el tema 'In the light of day', canción que tiene una duración de 9:35) está presente, siendo además toda  una gozada poder disfrutarlos a cargo de las manos de este artista cantante y teclista británico, ex-miembro del desaparecido grupo Traffic, Steve Winwood. Decir también, que el sonido/líneas de bajo, me parecen realmente sensacionales; como por ejemplo en el tema 'One and only man'...una pasada total.

    Un par de notas más: el disco se grabó entre Inglaterra (UK) y los Estados Unidos (EE.UU.) Y de él se publicaron tan solo dos singles: 'One and only man' y 'I will be here'

    Las canciones que más me gustan de este disco son:

'One and only man', 'In the light of day', 'I will be here', 'Every day (Oh lord)' y 'You'll keep on searching'

    Entre los instrumentos empleados en la grabación de este álbum, el sexto de la carrera musical en solitario de Steve Winwood, y tocados todos por él, figuran: sintetizadores como por ejemplo el mítico Minimoog, órgano Hammond, bajo de teclado, guitarras, baterías y percusiones adicionales, vibráfono, programación de sintetizadores e incluso del portentoso y ya mítico sampler Fairlight CMI, así como de la programación de las cajas de ritmo... Vamos...todo un campeón 'nuestro' Steve Winwood. Pero además en la grabación del disco no solo participó él, también hubo 12 músicos a cargo de diferentes instrumentos. Entre esos músicos figuró el mismísimo Jim Capaldi (miembro y compañero de Winwood en la banda Traffic).

    Cuando terminéis de escuchar este maravilloso disco 'Refugees of the heart' (1990), ya me contaréis si os ha parecido bueno o no tan bueno.

    Hasta dentro de unos días.

sábado, 19 de septiembre de 2026

Living in the background (1985) de BALTIMORA

     Tuvieron que transcurrir unos cuantos años (tantos como casi 40...) para poder escuchar este disco de Baltimora: 'Living in the background' (1985) Un álbum realmente interesante, y como podéis imaginar, que ha pasado velozmente a la categoría de Mis Maravillosos Discos. 

    Todos aquellos que vivimos con cierta intensidad la dorada época musical de los años 80, recordamos con algo de nostalgia incluso, el famoso tema que lanzó al estrellato (bastante efímero, al menos en nuestro país) el 'proyecto' Baltimora. Me estoy refiriendo obviamente a la canción 'Tarzan boy' la cual fue un tremendo 'pelotazo' en las emisoras de radio y en las televisiones de medio mundo con su video-clip sobre todo. Una canción que sin duda, ya forma parte indispensable de la historia de la música Pop.

    La banda Baltimora se formó en Italia en 1983, por el músico de sesión Maurizio Bassi (teclados y voz), quien reunió a otros músicos de sesión; a saber: Naymi Hackett (voz), Giorgio Cocilovo (guitarra principal), Claudio Bazzari (guitarra rítmica), Pier Michelatti (bajo) y Gabriele 'Lele' Melotti (batería y percusión) a quienes tiempo después, se uniría el cantante y bailarín norirlandés Jimmy McShane. En la Wikipedia se pueden leer muchos más detalles de la historia de este efímero grupo ochentero.

    'Living in the background' (1985) fue el álbum de debut de Baltimora; y muy probablemente sea el más famoso y recordado. En mi caso personal, en su día...no tuve ocasión de hacerme con este disco elepé de tan solo ¡6 temas! y por eso no lo conocí hasta hace relativamente poco... Cosas que me pasan a mí (y es que no suelo ser yo un obseso buscador de discos) 

    La verdad sea dicha: no llevo mucho tiempo (aunque sí he llegado a escucharlo más de 40 veces) escuchando este disco de Baltimora. Pero me estoy imaginando haberlo disfrutado en toda su plenitud aquel verano de 1985...  Estoy convencido que hubiese flipado en colores. Lástima que no haya sido así... De cualquier forma, en esta época, llevo una temporada disfrutándolo a tope; y por eso puedo destacar (de las 6 canciones que tiene el disco) las que más me gustan:

    'Pull the wires'  Es el tema lento (balada) del álbum, y me parece admirable; de una calidad tremenda. Muy probablemente sea la canción que más me gusta de todo el disco. Para cualquiera que no conozca nada de Baltimora, nada que no sea 'Tarzan boy', no tendría la más mínima opción de acertar quien la canta. Es cierto que se trata de un tema pop, con un estilo propio. Donde la armonía atrapa fácilmente, y que los sonidos electrónicos acompañan buenamente al resto de instrumentos, como el bajo, o las guitarras y los preciosos y sutiles arreglos de cuerda (¿sintes?). Unas melodías preciosas a cargo también de la elegancia propia del saxofón. A mi juicio, un tema encantador a más no poder, con una pizca de elegante romanticismo.

    'Tarzan boy' que a parte de ser el tema central y el más conocido de Baltimora, me parece una magnífica canción de estilo Italo-disco. Cada vez que la escucho, los recuerdos de aquella época me devuelven a mi adolescencia; a los tiempos en que empezaba a descubrir y valorar la importancia de la música. Fueron años en los que inicié mi colección de discos. 'Tarzan boy' supone una canción ya mítica en todo el subconsciente colectivo. Un tema suficientemente famoso; repito: para los que prestamos un mínimo de atención a la música. Para los que, por vuestra juventud sobre todo, os iniciáis en el maravilloso mundo de la música pop en sus diferentes variantes, este disco no tiene ningún desperdicio. Ya veréis lo bueno que es.

    'Living in the background' es la canción que da título al álbum de Baltimora. Una preciosa canción muy pero que muy pegadiza, y de un estilo entre el pop y el Italo-disco. Personalmente me encanta todo en ella; desde los sonidos, hasta el 'largo' y repetitivo estribillo, e incluso el ritmo. Si la noto que rezuma un synth-pop bastante primigenio, con esa 'bass-line' tan 'simple' pero efectiva. Están muy chulos los coros vocales y también los diversos sonidos de sintetizador. En suma, una canción que me gusta un montón. Quizás me incline más por la parte vocal, la cual es básicamente la protagonista a lo largo de sus más de 6 minutos (cosa que se agradece), pero es que instrumentalmente hablando...es una pasada. Resaltar el final de la canción; con esa 'pequeña' parte algo más instrumental y reforzada por el estribillo.

    'Chinese restaurant' Una canción con un inicio precioso, que va perfilando su encantadora melodía. El riff de guitarra eléctrica añade un ligero toque típico ochentero. Lo que queda claro es que el 'riff' de sintetizador a modo de sonido oriental, es la base principal de la canción. Las partes que no son el estribillo, sinceramente son casi las que más me gustan. Baltimora compuso un tema synth-pop con unos sonidos admirables; y se nota también lo cuidada que está la estructura general de la canción, con algunos cambios que la realzan aun más. Muy buena toda la programación de las cajas de ritmo y resto de percusiones (electrónicas se supone). Hay que fijarse con detalle en todas las pistas musicales; que son varias, y disfrutar del conjunto armonioso de la canción. Un tema, repito, digno y ejemplar. Me parece bien apasionante.

    'Runnig for your love' Tiene un buen ritmo, más bien tirando a rápido, y su armonía se apoya en unos buenos sonidos de sintetizador; así como su bass-line. Pero a mí, aparte de la melodía principal, lo que más me gusta son los sonidos de sintetizador/secuenciadores. Posee una buena estructura musical; es decir el conjunto se armoniza a base de excelentes pistas variadas, como por ejemplo los sutiles y efectivos riffs de guitarra, o como esas percusiones tan marcadas, y por supuesto con elegantes capas de sintetizadores e incluso secuenciadores. Con esta bonita canción de casi 6 minutos, Baltimora cierra este maravilloso disco. 

    Para finalizar, dejar constancia que pese a que se intente clasificar este disco de un estilo musical Italo-dance...no lo veo yo muy claro; para mí se trata de un estilo más bien tecno-disco-pop o como hoy se suele etiquetar: synth-pop, sin más. Lo que sí dejo claro, es que es un 'pequeño' elepé digno de tener en cuenta, y más como ejemplo de la buena música que se hacía en los años 80. Lo considero, además, una pequeña joya dentro de mi 'humilde' colección musical.

Islands (1987) de MIKE OLDFIELD

      En 1987 (plena época dorada de la década de los 80) Mike Oldfield , también en pleno éxito de su carrera musical, lanzó este maravill...