'Station to station' (1976) es un disco, aparte de sensacional, diferente a lo que venía publicando David Bowie hasta la fecha. Se trata de un álbum en el que el famoso guitarrista Carlos Alomar hace su aparición colaborando muy acertadamente en el desarrollo de las canciones, y aportando su estilo propio; su enorme profesionalidad. De hecho Carlos Alomar continuaría trabajando codo con codo con David Bowie durante largos años más, dejando una admirable huella musical difícil de olvidar.
A grandes rasgos, el estilo general del disco se mueve entre el rock-pop más actual (obviamente de la época), algo de Soul y también algo de funky (aporte este, básicamente a cargo de Carlos Alomar) Bajo mi punto de vista, es un disco lo suficientemente 'fresco' como para llamar mi atención. Ese 'juego' entre el pop y el rock, con esos matices de otros géneros musicales antes citados, me resulta bien emocionante, la verdad.
Según he podido saber, este álbum es uno de los mejores trabajos discográficos de David Bowie; sin embargo bajo mi punto de vista, no lo calificaría como una 'obra maestra'. Pero sí es uno de esos maravillosos discos que siempre están ahí dispuestos a ser escuchados/disfrutados, y elevar el ánimo pese a todo. Me encanta 'masticar' toda su calidad artística. Da gusto.
Un detalle a señalar en esta nueva producción, es la incorporación de los tan necesarios sintetizadores. Ya desde el primer corte; o sea el tema 'Station to station' que da nombre al álbum, se pueden apreciar ciertos sonidos electrónicos, sutiles (sonidos mecánicos como de trenes avanzando) y correctamente adaptados a la estructura general de la canción. Canción por cierto, de una duración fuera de lo común; aunque por aquella época no era nada extraño que los artistas se lanzaran a publicar temas de cierta excesiva duración.
De entre las seis canciones que incluye el disco, me quedo con las siguientes:
'Wild is the wind' Que es una balada sumamente preciosa, con una instrumentación más orientada al estilo pop de los años 80, a base de suaves guitarras y con una sección de percusión realmente magnífica. Parece un tema adelantado a su tiempo. Me encanta su melodía pausada y firme. Además la parte vocal de David Bowie está bien lograda; aportando una buena carga emocional al tema. Es sin lugar a dudas el tema estrella del álbum. Encantador a más no poder.
'Stay' me gusta mucho por su estructura general, apoyada por una instrumentación casi perfecta. La armonía es brillante y la elegante melodía que emana, me sugiere bastante emoción. Ya con ese inicial riff de guitarra eléctrica y toda la sección de percusión, mas la pista del bajo...se me eriza el vello de la piel. Se trata de una canción con un marcado estilo pop-funky; muy lograda. Y repito, con una ejecución instrumental fuera de serie. Preciosa total esa pista de la guitarra eléctrica. 'Stay', con sus 6 minutos de duración son toda una delicia para los sentidos (al menos a mí me lo parece).
'Station to station' Es una canción que merece todo mi respeto, y no ya por atreverse a publicar este tema de más de 10 minutos de duración; sino por la calidad musical que rezuma. Ya desde esos primeros sutiles riffs de guitarra eléctrica, que van acompañando los compases de la canción de forma melódica, hasta las últimas notas de este soberbio tema musical de David Bowie.
'Word on a wing' también me resulta preciosa, la verdad. Posee suficiente melodía como para desatar emociones encontradas. Esa voz aguda de David es sublime, y transmite sensaciones casi románticas. La pista del piano es netamente soberbia; y el suave sonido del órgano tipo Hammond de fondo...es muy bonito. Me encanta.
En la grabación del disco, el propio David Bowie, aparte de tocar la guitarra y el saxofón, se encargó del sintetizador Moog y también del melotrón.
En definitiva, un disco admirable y ya hasta mítico diría. Disfrutémoslo con atención y saboreemos cada segundo musical.