Otro buen año aquel 1991. Emociones en cascada. La vida por delante. Sueños futuros. Muchos de ellos con quizás excesiva ilusión. Y como siempre música y más música. Descubrir nuevos artistas siempre era algo excitante. Así, de repente, en los albores del año 1991 llegó este fresco disco de un nuevo y joven dúo español: OBK Cuyo nombre artístico surgió del tema instrumental de título 'Oberkorn (It's a small town)' (1982), de ni más ni menos que de Depeche Mode. Grupo al que los chicos de OBK reverenciaban desde hacía años.
OBK estuvo formado por Jordi Sánchez y Miguel Ángel Arjona, y como todos sabemos, su éxito musical fue total. Su legado pervive todavía con bastante claridad en nuestro recuerdo. Sus canciones coparon multitud éxitos durante varios años. A mí me gustaron desde sus inicios, y por descontado que su música me encantaba. Unos temas más que otros, pero en definitiva el estilo tan tecno-pop inicial del que buenamente hicieron gala en sus inicios, con el paso de los años se fue tornando algo más machacón y con quizás excesivas dosis de fuertes bases rítmicas (léase programación algo repetitiva) y estructuras musicales menos interesantes; más ceñidas a las modas imperantes....Cosas de la industria musical...
No por ello voy a rebajar mi nivel de gusto hacia, como digo, sus primeros trabajos discográficos. Puesto que sus tres primeros discos son dignos de elogio; faltaría más. Y claro, en este su álbum de debut '...Llámalo sueño' (1991) La frescura total es la mejor seña de identidad de un conjunto de canciones que marcaron una época, la de la nueva década de los años 90. Década que llegaba a nuestro país con mucha expectativa, sobre todo tras el arrollador éxito de la tremenda calidad de los muchos artistas que coparon la anterior década de los 80.
Con la primera canción de este álbum de debut de OBK, titulada 'Dulce sueño', ya se puede apreciar con claridad ese estilo tecno-pop. La línea del bajo electrónico se puede decir que es la que va marcando el ritmo. Pero el resto de sonidos (secuenciadores incluidos) le siguen a la zaga de manera firme y emocionante, la verdad. Una excelente carta de presentación para este fantástico disco de OBK.
A pesar de ser, como digo, un disco en donde las estructuras de las canciones mantienen una sencillez notable, la calidad artística (y también la técnica) está presente en todo momento. No hubo demasiadas complicaciones a la hora de crear limpias pistas musicales; con apenas 7 u 8 pistas máximo por cada canción les fue suficiente para lograr su objetivo: meterse de lleno en el mundo discográfico con una frescura bien latente. Y vaya comienzo tuvieron; un absoluto y rotundo éxito.
Los fans comenzamos a saber valorar esta preciosa y cercana música de esta nueva formación española. Pues además, las letras de las canciones reflejaban enorme variedad de sentimientos cercanos; la mayor parte de ellas referentes al amor/desamor, la juventud, etc. lo cual conectó rápidamente con legiones de jóvenes en toda España. El resto es historia.
Mi canción preferida del disco; o sea, la que más veces he escuchado y más me ha marcado, creo decir sin equivocarme que es 'Oculta realidad' En ella, la 'bass-line' (muy tecno) es la que verdaderamente marca el ritmo armónico. La programación de la caja de ritmos tampoco está de más, al contrario: es básica pero efectiva a la vez. Luego destacaría esos sonidos de sintetizador; como por ejemplo el secuenciador tipo campanillas. El piano siempre suele ser un buen recurso musical (marca de la casa), aunque aquí apenas se luce, pero por ahí suena. En general, toda la melodía que tiene la canción es preciosa, y por ello me encanta escucharla una y otra vez. Compararla con algunos de los éxitos de Depeche Mode, es mucho comparar, pero 'Oculta realidad' tiene su mérito, faltaría más.
'La princesa de mis sueños' la considero la segunda mejor del disco. Es probablemente la mejor balada de toda la historia de OBK. Cada vez que la escucho, a poco que me descuide, se me saltan las lágrimas de la emoción. Es puro sentimiento. Qué preciosidad esas emotivas notas del piano. Un tema a capela, y en el cual la pista vocal se superpone a modo de coro. El breve sintetizador a modo de acordes finales me apasiona. No sé qué más decir de ella... Sencillamente...encantadora y emocionante a más no poder.
'De qué me sirve llorar' fue otro tremendo éxito dentro de toda su carrera musical. Y no es para menos, ya que la encantadora armonía, ligada a una bella melodía a cargo de unos sonidos preciosos, hacen de esta maravillosa canción un perfecto reclamo para dejarse emocionar hasta extremos impensables. De nuevo, un claro ejemplo de cómo con pocas pistas musicales se logra componer y desarrollar una canción impactante y admirable. Es otra de mis favoritas sin duda alguna. Una canción en la que el secuenciador inicial me sumerge rápidamente en ese poderío tecno-pop tan necesario en mis gustos musicales.
'Déjame comerte' es otra preciosa y a la vez sencilla balada, con una suave caja de ritmos constante, algunos riffs de teclado, una pista dedicada primorosamente al piano; arreglos de cuerda (sintetizada imagino), efectos de sintetizador y una magnífica línea de bajo. La letra, tremendamente romántica, caló por completo al público. En mi caso, tampoco fui la excepción; una bellísima canción muy emocionante.
'Historias de amor' fue el exitazo total de este disco. El estilo tecno-pop llegaba aquí, se pude decir, a su cenit. Una línea extraordinaria, a la vez que parca, de sonidos electrónicos. Eso sí; bien armonizados y donde la melodía a base de un sonidos emulando un oboe, enriquece notablemente todo el conjunto de la canción. Personalmente me gusta bastante, a pesar de su corta duración y de la simplicidad de su estructura musical. Todo el mundo se quedó alucinado con este maravilloso tema de OBK, siendo el más recordado himno de la banda.
En este disco de claras influencias del tecno-pop de Depeche Mode (grupo idolatrado, como antes apuntaba, por ellos, por OBK) hubo buena cabida para componer temas lentos, casi a capela, como 'No te puedo olvidar' Canción esta definida por una pista de piano, casi constante, y acompañada por una buena percusión tecno, que la verdad me encanta sobremanera. A la que se suman unos breves acordes de sintetizador ya al final de esta corta y emotiva canción. Un perfecto ejemplo del poderío musical de OBK. Una preciosidad total.
Un pedazo de álbum cuyo mérito se sostiene por sí solo. Repito: sencillez y frescura, es la definición final sobre este fantástico conjunto de 9 canciones con las que se dieron a conocer OBK; uno de los mejores grupos (dúo) que ha habido en el panorama musical español.
Creo Además, que este álbum de debut '...Llámalo sueño' (1991) de OBK, es merecedor de un significativo lugar dentro de mi colección de discos.
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