jueves, 26 de febrero de 2026

The man who sold the world (1970) de DAVID BOWIE

     David Bowie logró con 'The man who sold the world' (1970) uno de esos maravillosos discos que todavía se pueden disfrutar de la primer etapa de este gran artista del rock-pop. Como ya he apuntado en anteriores ocasiones, refiriéndome a otros discos de esa primera etapa del músico y compositor británico, la calidad de esta grabación es absolutamente ejemplar. Hay que tener en cuenta que no se disponían (y mucho menos aun en el año 1970) de los medios técnicos de los que se dispone hoy en día. A pesar de las circunstancias, supongo que el tiempo empleado se medía de diferente manera; lo cual bien pudo motivar que los encargados de manejar las mesas de mezcla y demás componentes (ingenieros de sonido, productores, etc.) se centrasen más en cuidar todo el sonido en conjunto de esas ya míticas grabaciones en los estudios.

    Sea como fuere, la enorme calidad técnica ha quedado magistralmente reflejada a la hora de escuchar este maravilloso tercer disco que el 4 de noviembre de 1970 publicó David Bowie; 'The man who sold the world' (1970) Y es que a mi parecer, este punto de calidad/profesionalidad en todos los apartados ligados a la grabación en el estudio, es un apartado de gran relevancia a la hora de definir la valoración del álbum. 

    A pesar de que ciertos sectores de la crítica lo catalogan como un álbum de hard-rock, bajo mi punto de vista/oído, el estilo musical se desarrolla en la línea de un rock progresivo, a la vez que cargado de un modernista ambiente sonoro vivaz y atrayente, que lo convierte en ese glam-rock tan característico de esta primera etapa de David Bowie. Al menos considero que la puntual utilización de  ese instrumento electrónico ya mítico, como era el sintetizador modular Moog, añade ese aliciente musical tan requerido en mis gustos y placeres musicales.

    Es un delicia poder disfrutar al máximo de la escucha atenta de todos y cada uno de los instrumentos que conforman las canciones del disco. Parece como que cada instrumento tiene protagonismo propio; como que cada uno imprime una línea melódica singular y muy emocionante. A mí es que me maravilla escuchar el disco en toda su extensión. Siempre le he dado más importancia a la parte musical que a las letras (que no a las voces, lógicamente) por lo que mis sentidos se centran con denotado interés en digerir adecuadamente toda la sección instrumental y los detalles sonoros grabados en cada disco.

    Los instrumentos que más destacaría, eso sí, con poca diferencia sobre el resto, son: el bajo, la batería, las guitarras y el adorado piano.

    Pasando directamente al listado de las canciones que más me gustan de este disco; indicar que es una lástima el no poder asociar a ninguna de ellas momentos, digamos, especiales de mi vida; pues al haberlas escuchado ya a cierta edad...es lo que tiene...

    El tema que da título al álbum, o sea 'The man who sold the world' es una de esas canciones mágicas que simplemente pasarán a la historia de la música rock como una admirable composición setentera; a cargo eso sí del maestro David Bowie. De este tema de carácter más bien lento, me encanta toda su armonía y la melodía asociada a ella. Una preciosa canción perfectamente ejecutada. A destacar ese riff de guitarra eléctrica que por momentos parece monopolizarlo todo. Lo dicho, una admirable composición musical, que hasta da la sensación de no encajar demasiado con el estilo musical de Bowie.

    El tema que abre el disco: 'The width of a circle' es una absoluta maravilla musical y es además el de mayor duración de todo el álbum, con sus 8:05 minutos; toda una delicia para los sentidos. Una pieza cuya estructura general presenta diversas variaciones, tanto en ritmos como en armonías. Una  encantadora epifanía del autor puesta al servicio de los aficionados a la buena música.

    'After all' es una balada muy bonita, con una mezcla de sonidos a cada cual más interesante (atención al hipnótico sonido del Moog modular). Carece esta canción de batería, sustentándose con apenas unas pocas percusiones. Para mí es una preciosidad de canción; de las mejores del álbum.

    'Black country rock' Me encanta por su deliciosa armonía, con sus riffs de guitarra eléctrica y también por la línea del bajo. Siendo la guitarra eléctrica protagonista casi absoluta del tema. Otro aspecto a destacar es la pista vocal, en la que David realiza ciertos giros melódicos bastante chulos.

    El álbum fue producido por el bajista y productor británico Toni Visconti; quien se encargó de tocar el bajo, el piano y la guitarra; aparte de participar conjuntamente en los procesos de composición en casi todos los temas del disco. Mick Ronson fue el guitarrista principal y también colaboró en la mayoría de los arreglos junto al propio productor Toni Visconti.

    Y ya para rematar aspectos técnicos, decir que el propio David Bowie manejó/tocó en este álbum un aparato musical de nombre Dubreq Stylophone. De aspecto al de un pequeño juguete para niños, compuesto por un teclado analógico de bolsillo que funciona con un lápiz óptico. Fue utilizado por artistas como John Lennon o la banda alemana Kraftwerk. En la Wikipedia podréis encontrar más información; leedla, es interesante y educativa a nivel histórico-musical.

jueves, 12 de febrero de 2026

Junk culture (1984) de OMD

     Sin ser precisamente el mejor disco de la banda británica OMD, este álbum 'Junk culture' (1984) contiene unas canciones bastante buenas que me gustan mucho, y por eso lo incluyo en este blog (obvio).

    En este disco, la instrumentación empleada para la interpretación y posterior grabación fue amplia; cosa que valoro enormemente. Aparte de una buena variedad de sintetizadores y demás elementos electrónicos musicales, el aporte del todopoderoso sampler-estación de trabajo Fairlight CMI, fue quizás la nota más destacada en la consecución de este quinto álbum de estudio de mis adorados OMD

    Y es que, como ya apunté en anteriores post, el 'nuevo' e innovador sintetizador-sampler Fairlight CMI supuso un grandísimo avance en el terreno musical; propiciando el manejo de infinidad de sonidos, gracias a su poder de captar/grabar cualquier sonido imaginable, para luego procesarlo a gusto y utilizarlo en la grabación (principalmente) de cada disco. Muchos artistas quedaron fascinados con dicho aparato musical, logrando plasmar parte de sus inquietudes en varios discos, caso de OMD y varios grupos más.

    'Junk culture' (1984) se publicó el 30 de abril de 1984, y otro dato a señalar es que fue el primer disco de OMD en editarse en los tres formatos existentes por entonces: vinilo, casete y compact disc. Es, por otro lado, un álbum mucho más comercial en términos generales que su anterior trabajo musical 'Dazzle ships' (1983) el cual no tuvo el éxito comercial deseado; lógico, porque en conjunto sus canciones eran menos melódicas. 

    En 'Junk culture' (1984) el cambio, tanto de las estructuras musicales, como en todo lo referente a la producción y arreglos, respecto a discos anteriores es ciertamente notable, lo que lo convierte en uno de los discos más eclécticos  de toda su carrera discográfica. En su favor destaca la elegancia sonora en varias de sus canciones. Se cuidó bastante todo lo relacionado con el apartado técnico; y así se puede apreciar con claridad al escuchar detenidamente este fantástico disco de OMD.

    Aun siendo determinante el estilo electrónico del álbum, la utilización de instrumentos más acústicos (incluida una sección de percusión latina) realza si cabe más todavía el aspecto de pop clásico, que posteriormente irían introduciendo con mayor énfasis en trabajos futuros, dando más calidad a su música ya de por sí electrónica. Cabe mencionar que la producción corrió a cargo del ingeniero de sonido Brian Tench, quien también ha producido y trabajado con artistas de la talla de Tina Turner, Duran Duran, Kate Bush, UltravoxBee Gees o Transvison Vamp entre otros.

    Entre los sintetizadores que utilizaron OMD en la grabación del álbum, se encuentran los siguientes: Roland Júpiter 8, E-mu Emulator, Prophet 5, Korg M500 Micro Preset y por supuesto el todopoderoso Fairlight CMI al que le sacaron buen partido a la hora de configurar muchos de los sonidos que adornan varias de sus canciones. Como todos sabéis, me encanta saber los modelos y marcas de sintetizadores y demás aparataje musical electrónico que cada artista utiliza en la elaboración de sus canciones/discos.

    Destacar también que entre las diez canciones que componen este disco, tan solo una es instrumental: la preciosa 'Junk culture', y que hay otras de diversos ritmos y estructuras musicales. Por lo tanto, es un conjunto de canciones más bien variado, de ahí la definición por mi parte de un disco ecléctico. Lo mismo aparecen  elegantes secuencias, que animadas bass-lines, que estilos rítmicos medio reggae-latinos, que puras estructuras de electrónica industrial; así como temas netamente pop. En general, se trata de un más que ameno paseo por el pop electrónico más, hasta la fecha, sutil y digerible que OMD han creado.

    Por desgracia para mí, no guardo ningún recuerdo de este disco asociado a aquel año 1984, ni siquiera haber podido escuchar un solo single...lástima. Sin embargo, en 1988 gracias a que mi hermana compró el disco 'The Best of OMD' (1988) tuve ocasión de poder escuchar todos sus singles hasta la fecha. Entre ellos figuraban 'Talking loud and clear''Tesla girls' y 'Locomotion' ambos pertenecientes a este 'Junk culture' (1984) Siendo este el único recuerdo que guardo de esas canciones la primera vez que las escuché. Muy buenos tiempos aquellos del año 1988. Una pasada.

    Sobre todo no os perdáis el video-clip de 'Talking loud and clear'; es precioso. Yo todavía recuerdo perfectamente cuando lo vi por primera vez. Me resulta de una belleza superior y además de simpático, me transmite una paz tremenda. Lo dicho, un video-clip verdaderamente encantador para una canción encantadora como ella sola.

    Y sin más, paso ya a continuación a dejar constancia de las canciones que más me gustan de este disco 'Junk culture' (1984)

    'Tesla girls', 'Talking loud and clear', 'Locomotion', 'Hard day', 'Junk culture' y 'Never turn away'

    Personalmente, opino que este maravilloso disco es una especie de transición entre el estilo tecno semi-industrial que la banda profesaba en sus primeros trabajos, y su nueva dirección hacia una música más pop. A partir de este año 1984 OMD se volcarían más en composiciones de carácter algo más comercial; sin abandonar por supuesto el uso de los sintetizadores, secuenciadores, cajas de ritmo y samplers, entre otros instrumentos electrónicos.

    Sin mucho más que contar de este sensacional y ya casi mítico álbum de mis queridos OMD, solo queda disfrutar atentamente de  todo el poder musical de sus canciones, y centrarse además en descubrir cantidad de sonidos preciosos.

Oxygene 3 (2016) de JEAN MICHEL JARRE

     He aquí otra joya musical del maestro Jean Michel Jarre ; su álbum 'Oxygene 3' (2016) , continuación del mítico disco 'Oxyg...